El copago y los impuestos

Los empresarios y otras organizaciones vuelven a pedir el copago sanitario, además del de la educación.
Uno se pregunta ¿entonces para que sirven los impuestos que pagamos los españoles?
Ahhhh... calro, no había caído. Los impuestos los están usando para pagar las extorsiones que las empresas y bancos hacen al estado y las administraciones autonómicas. Con la excusa de la crisis, el sector privado exige que als arcas públicas sirvan para salvar sus excesos con la amenaza de cierres o despedir más trabajadores.
Y por eso es necesario que los ciudadanos que pagamos impuestos toda nuestra vida, paguemos más aún para poder "financiar" los "rescates" al sector privado y la banca. Aunque los empresarios, tan bondadosos ellos, para evitar tanto "copago" tienen otra solución, compartida por la derecha, que es la privatización, así el copago será menor y directamente se pagaran tales servicios sin necesidad de hacerlo con impuestos.


Esta estafa a los ciudadanos que ven como sus impuestos son malgastados por empresarios que reciben primas millonarias, ya sea por sanear empresas a base de más despidos, por cerrar plantas que fueron financiadas con dinero público, o simplemente por seguir extorsionando y recibiendo más subvenciones públicas, es otra de las genialidades de la CEOE y sus acólitos.
Porque la extorsión está clara. Si no reciben dinero cierran plantas y despiden a miles de trabajadores; si no reciben dinero no realizan contrataciones; si no reciben dinero necesitan llevar a cabo expedientes de regulación de empleo; si no reciben dinero no harán planes de formación para mejorar la productividad de sus trabajadores; etc, etc, etc... Eso si, todo ese dinero se ha de recortar de los servicios públicos y nunca de las millonarias primas de ciertos empresarios, de las ganancias exageradas de algunas empresas; eso sin hablar que muchas de esas empresas ni tributan en España ni pretenden devolver ni un céntimo de lo que el estado les deja.

Genialidades que se suman a la exigencia del recorte de festivos o desaparición de los "puentes". Según los empresarios necesitan estas medidas para fomentar la productividad. Vamos, que los tres o cuatro puentes, si se llega a tantos durante el año, es parte de la culpa de que las empresas no produzcan, siete u ocho días al año que algunos trabajadores, no todos, pueden disfrutar unos días de reposo son el caos para el sector empresarial. Es decir, la inutilidad demostrada de los empresarios que solo saben vivir a costa de subvenciones, la han de pagar los trabajadores que solo esperan esos días libres para descansar o disfrutarlos a su gusto.

Por supuesto, en época electoral nadie va a apoyar estas medidas antipopulares, aunque algunos a nivel autonómico ya haya hecho algún guiño a los empresarios para sacarlas adelante.

Vuelo a preguntar ¿Para que sirven nuestros impuestos? ¿Van a revertir en el sector público las subvenciones destinadas al privado?
¿Tan mal va el sector privado que siete días al año son capaces de hundir la productividad?

¿No va siendo hora de que el sector privado deje de recibir dinero público y ese dinero sea invertido íntegramente en los servicios necesarios para sostener lo que tantos años a costado conseguir al pueblo?
¿Hasta donde se va a permitir llegar al sector privado?

Algunos dudan entre pagar más impuestos o llegar a esos copagos, nadie se atreve a acabar con las subvenciones a las grandes multinacionales y bancos. Está claro que los empresarios tiene agarrados a la mayoría de los políticos por donde mas duele y estos no se atreven a quitarles sus prebendas. Y lo más triste es que los ciudadanos, lejos de darse cuenta de ello y pedir la independencia que exige el cargo político, siguen cegados ante el espectáculo mediático, ante las mentiras y engaños, y volverán a dejar en manos privadas el futuro de los servicios públicos.
Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Las gallinas cacarean y los gallos cantan, cantos y cacareos siempre acaban igual

Los signos de interrogación y admiración

Los medios no diferencian entre región y comunidad autónoma