Refugiados, humanismo o buenismo

No voy a hablar de porque ahora todos hablan de acoger a los refugiados huidos de las guerras que los países desarrollados no han sabido ni querido parar. No hace falta repetir las vergonzosas imágenes que se han tenido que mostrar para despertar de una vez algunas conciencias dormidas, o quizá no tan dormidas, sino más bien interesadas.

Para empezar, a todos esos que ahora parecen tan buenos y acogedores, habría que aclararles primero algo esencial, los refugiados son personas, no cromos para cambiar, ni números para repartir. Y son personas que llegan a Europa a buscar un futuro digno, para vivir libremente y forjarse un futuro. No para acabar en guetos o explotados por cualquier desalmado.

Aclarado esto, llega la segunda parte. Toda Europa se llena de buenismo y ahora muchos se apresuran a afirmar que acogeran a los refugiados que sea necesario. Curioso cambio de aptitud por parte de quienes han estado rechazando a otros que venían de más al sur.

Y además un buenismo que habla de recoger a esos refugiados, pero no saben ni como, ni donde, si siquiera que se les puede ofrecer. Y ese ofrecimiento es lo importante. Porque esas personas, que lo son igual que el resto de los ciudadanos europeos, vienen a buscar ese futuro que la guerra y la miseria les niega en sus paises de origen. Es decir, vienen a trabajar, a educar a sus hijos, a contribuir por unos servicios elementales, como cualquier otro ciudadano europeo. O lo que es lo mismo, vienen a ser una parte más de la sociedad que les acoja, y les respete.

Entonces ¿en que condiciones van a acoger muchas de los pueblos y ciudades que se han ofrecido?
Veamos por ejemplo lo que pasa en España, donde no hay empleo ni para los autóctonos ¿Van a ser los refugiados otro número más del INEM? Y no hablemos del acceso a la vivienda ¿Acabarán esos refugiados en viviendas que pasados los años finalizarán embargadas y serán desahuciados como lo son ahora quienes no pueden costear ni los servicios más básicos?
En pocas palabras, se quieren acoger a ciudadanos para que vivan con los mismos derechos, o solo para hacerles un favor mientras la vergüenza por ser tratados de diferente forma a los demás será la forma de vida que encuentren.

Y no hablemos de la llamada integración con "la sociedad europea", que tanto se ha exigido a los que hasta ahora han conseguido a duras penas vivir entre nosotros, pero siempre han sido rechazados por creer distinto, por vestir distinto, o por hablar distinto.

Humanismo, no es buenismo. Si se quiere acoger a refugiados, a todos los refugiados sin distinción de lugar de procedencia, a de ser en condiciones dignas, no solo para limpiar conciencias sucias, o para ganar votos o simpatías.
Son seres humanos, como lo somos todos demás europeos, y como tales se les ha de tratar. Sin distinciones, más allá de las urgentes necesidades por la situación actual, buscando siempre que acaben siendo un ciudadano más, no una foto para enmarcar y salir en la prensa dándoselas de ser los más buenos y maravillosos.
Que sean expulsados de su tierra no quiere decir que puedan ser tratados como una mercancía con la que negociar, sino que han de ser acogidos como uno más que viene a vivir entre nosotros.

Ahora, empecemos de nuevo ¿seguro que todos están preparados para acoger a esos refugiados de forma digna y humanitaria, o solo es parte del buenismo interesado para limpiar conciencias?

No son números, no son cromos, no son juguetines, son personas.
Dejen de jugar a ver quien es el primero y el que más va a acoger, y empiecen a pensar en como y que se les va a ofrecer para que tengan una vida digna como cualquier ciudadano europeo.

Quizá me haya repetido mucho, pero uno esta farto de tanto buenismo y tanta hipocresía.

(No pongo ni una foto, porque no me da la gana de vender imágenes de quienes no son mercancía, solo personas)

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