Un año más con los mismos deseos y los mismos errores.

Ha empezado 2011 con muchos deseos y esperanzas por parte de todos. En concreto los leonesistas piden, como tantos años, el respeto a nuestra identidad, costumbres, cultura, idioma, patrimonio, etc... en pocas palabras, la autonomía para poder decidir por nosotros mismos nuestro futuro y no tener que dejar en manos ajenas nuestro futuro. Deseos y esperanzas que no difieren a los de años pasados.

Y no es lo único que no se diferencia de otros años. Porque a pesar de las buenas intenciones, aún sigue habiendo un gran escollo que cuesta mucho salvar e impide que tantos buenos deseos puedan llegar a buen puerto.
El gran escollo sigue siendo la división de los leoneses. Envidias, recelos o enfrentamientos pasados han conseguido que los leoneses no nos fiemos de nosotros mismos.

Esa división es aprovechada por aquellos que ningunean al País Leonés y año tras año trabajan para acabar con un pueblo milenario.
Pero a pesar de saberlo, los leoneses siguen sin cerrar heridas habriendo otra mas grande que cada vez roe un pedazo mas de nuestra identidad dejandola cada vez mas arrinconada.

¿No los leoneses desear la paz y la unidad como primera petición antes de todas las demás?
Porque es curioso ver que a pesar del enfrentamiento y las crispación que se respira en la mayoría de España, cuando se trata de atacar y ningunear al País Leonés hay unidad. Sin embargo los leoneses no somos capaces de enfrentarnos a esa unidad que nos ataca, por culpa de la división de aquellos que buscando el mismo objetivo no son capaces de ponerse de acuerdo. Y con este panorama no es posible seguir adelante con visos de un minino paso a favor del reconocimiento deseado.

¿Como es posible que, a pesar de reconocer este error, nadie haya dado el paso necesario para solucionarlo?

Tengo la esperanza de que un día no lejano la unidad vuelva al leonesismo, este es mi mayor deseo, ojalá ese día no sea tarde.
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