Ilusiones truncadas, nuevas alas

Había puesto mis ilusiones en un proyecto importante, un proyecto que quería sacar adelante, pero que necesitaba imperiosamente de colaboración.
Como todos los proyectos, empezó bien y parecía que iba a ser algo bonito y sólido. Pero al final el tiempo pone las cosas en su sitio y todos se van a su redil.
No se si el miedo, el abandono o la desidia nos llevan a estos puntos en los que la gente deja pasar las cosas.

Por supuesto que agradezco los esfuerzos realizados a aquellos que estuvieron a mi lado en su momento. Pero esta es una de las veces en las que los esfuerzos de unos pocos no son suficientes y hacia falta mas compañía.
Una compañía que en charlas de bares y cafés hablan, comentan, dicen, que esto o aquello hay que cambiarlo, hay que hacerlo así o asá, pero a la hora de la verdad solo esperan que otros lo cambien mientras ellos se cruzan de brazos.

En estos momentos me siento abatido a la vez que pensativo ¿Ha de ser este el final de una ilusión, de un futuro?
No lo se. Por un lado he aprendido una lección "perro ladrador poco mordedor". Por otro lado la rabia me lleva volver a intentar crear una nueva ilusión que me permita seguir vivo, que me de alas hacia un futuro con esperanza.

Es la segunda vez que tropiezo con la misma piedra y me empeño en seguir el camino. En fin, el tiempo pone a cada uno en su sitio, y yo aún estoy buscando el mío.
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