Miedo a la identidad

"Dejar atrás las reivindicaciones identitarias", así es como algunos piden la celebración de un día, proclamado como festividad de la autonomía, que aún es repudiado por muchos por falta precisamente de ese apego identitario que no se refleja en las políticas aplicadas desde hace décadas.
Cuando uno oye que hay que dejar atrás las reivindicaciones identitarias, le llega a la mente las épocas del colonialismo, en las que el invasor imponía por la fuerza su cultura y costumbres, castigando a aquel que no se sometiese. Quizá no sea tan diferente lo que sucede actualmente, será por eso que desde hace tantos años se ha castigado con la ruina y el desprecio a los que se revelan contra el colonialismo impuesto desde las instituciones autonómicas.

Si se dejasen atrás esas reivindicaciones, equivaldría a convertirse en un apátrida​, un extranjero en su propia tierra. Porque se acabaría deambulando sin ninguna razón para defender o luchar porque haya un futuro digno en esa tierra que le vio nacer y/o crecer.

¿Como se puede vivir sin reivindicar la identidad propia? Sería vivir como un traidor a su patria, sea grande o chica. O en su caso, no ser nadie. Porque quien no tiene identidad, no tiene nada, no es nadie.

¿Que identidad tienen aquellos que rechazan reivindicar la identidad?
Se podría decir que no creen en banderas, ni fronteras, que creen en el anarquismo. Entonces ¿por que celebran el Día de la comunidad u otro tipo de celebraciones? ¿Porque ensalzan otras fronteras y banderas?

Eso significa que no es problema de identidad, sino de ALGUNAS​ identidades, y sobre todo el miedo a lo diferente, cual estado dictatorial que niega la personalidad a sus habitantes.

También podría ser que su identidad no estuviese basada en banderas o fronteras tradicionales, siendo el poder y el dinero, regada con extremismo ideológico y marinada con otros sentimientos, generalmente de bajo calado, su única identidad. Algo que por desgracia cada vez es más habitual, donde los intereses en cada momento mueven las fronteras y ponen las banderas solo por interés personal, despreciando y manipulando hasta la historia, con tal de poner las líneas y los símbolos según interese. Entonces se envuelven en una u otra bandera según el momento, y la usan como arma contra otras identidades, pero no dejan de ser unos traidores a la misma en cuanto no la necesiten, cambiándola como cambian de ropa interior. Porque no es cosa de identidad, sino de poder para manejar a la gente a su gusto.
Ya sea como excusa colonialista, o por el ansia de poder, algo que en muchos casos se complementan, lo que hay es miedo. Porque un pueblo con orgullo, que lucha por lo suyo, que conoce su pasado, cultura y contumbres, es peligroso ante quien solo busca imponer sus normas y leyes.
Por desgracia para estos candidatos a dictadorzuelos, nunca en la historia se ha podido arrebatar a nadie su ansia por reivindicar su identidad, a no ser que el rebelde fuese ejecutado. De momento las ejecuciones son cosa del pasado en estos lares, así que las reivindicaciones seguirán mientras haya alguien que se empeñe en acabar con la identidad de cualquier pueblo.
Y como sea que el pueblo leones sigue vivo, dada la situación del mismo, la reivindicación seguirá adelante, a pesar de apátridas y otros personajes con bajos intereses que les moleste.
Porque aquellos que rechazan estás reivindicaciones identitarias, lo primero que deberían explicar, además de tal rechazo, a que tienen apego. Ya que si rechazan que alguien pueda reclamar su identidad ¿con que  tipo de excusa pueden identificarse con alguna identidad, patria o bandera? ¿acaso su máxima es la anarquía?
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