¿Porque tanto interés por ser capital?

La ciudad del Pisuerga ha conseguido, desde la creación del engendro llamado Castilla y León, crecer por encima de cualquier ciudad española y ha de paso situarse entre las 10 ciudades más importantes a costa de arruinar al resto de provincias que componen la autonomía, y en especial llevando a límites de autentica emergencia las tres provincias leonesas.
Todo esto ha sucedido saltándose un estatuto de autonomía que evitaba tener una capital para poder repartir los estamentos oficiales a lo largo del territorio autonómico y así evitar desigualdades como las que hoy vivimos. Pero con un plan ya trazado de antemano, todas se han ido concentrando en la ciudad Pucelana despreciando ese principio de igualdad.
Una concentración de poder que lleva consigo mucho más. Lleva consigo una centralización de la riqueza autonómica que atrae, con una más que dudosa imparcialidad, a cientos de empresas alrededor de ella. Y con esa atracción de dudosa legalidad se buscan además las vías para que los recursos naturales que le faltan sean trasladados desde las provincias limítrofes.
Es decir, la centralización de poder ha conseguido riqueza y recursos, pero eso parece poco, necesitan llenar más su ego con un título para la ciudad, necesitan ser capital a toda costa, y así se reclama desde varios partidos políticos y organizaciones pucelanas.
¿Porque tanto interés si ya lo tienen todo? ¿Que hay detrás de esas aspiraciones capitalinas?
Si ya se han saltado el estatuto de autonomía con el beneplácito de tantos y tantos políticos que se han rendido al centralismo pucelano dejando en la ruina al resto de la autonomía, sobre todo a la parte leonesa ¿donde está el límite para que se paren los pies a este fracaso de Comunidad autonómica?

Después de tantas atrocidades e ilegalidades, está claro que aún esperan algo más y necesitan ese título para terminar de arruinar a todo lo que les rodea, o sino nadie comprende tanto interés por ello.

Y no puede ser así, porque tras saltarse el estatuto de autonomía en tantas ocasiones ya va siendo hora de cumplir y dejar de centralizar en un núcleo lo que pertenece a todos.
O en caso contrario, se le puede dar esa capitalidad a cambio de devolver a los leoneses la autonomía que fue negada contra la voluntad popular. Ya basta de seguir robando, porque no tiene otra forma de llamarlo, y encima pretender restregar por los morros con una capitalidad que ni le corresponde por historia ni ley, ni deja claro el interés por el que se empeñan en solicitarla después de haberse llevado todo.

Por desgracia, los representantes del resto de provincias, incluidas las leonesas, agacharán la cabeza, se bajarán los pantalones y aceptarán que se siga robando impunemente contra toda ley, solo por mantener el puestín, aunque para ello pierdan todo orgullo.
1 comentario

Entradas populares de este blog

Las gallinas cacarean y los gallos cantan, cantos y cacareos siempre acaban igual

Los medios no diferencian entre región y comunidad autónoma

Los signos de interrogación y admiración