Información o chantaje

Recientemente un diario digital publicaba el veto impuesto por la Diputación provincial a dicho medio por informar de los desmanes de la presidenta de dicha Diputación.
A nadie se le escapa que los medios tienen sus líneas editoriales que definen la información que llega al público, aunque quizá esa linea no sea tan marcada como parece sino que solo es una excusa para evitar hablar de chantaje.

Chantaje por parte de aquellos que financian de una u otra forma a los medios a cambio del silencio, ocultación o manipulación de información cuando dicho medio tenga en sus manos cualquier dato que pueda sacar los trapos sucios del pagador.

Con esto nos encontramos que la gran mayoría de los medios de comunicación no son más que vallas anunciadoras de publicidad de aquellos que les chantajean.

Y no vale para nada que alguien les retire su apoyo y les imponga el veto, porque dicho veto significa que han comprado su silencio en el pasado por parte de alguien, señal inequívoca de que no es trigo limpio y la propensión a ser comprados es más que evidente.

Muchos medios se las dan de independientes, libres y sin ninguna injerencia a la hora de informar, pero la realidad es que ni la linea editorial es excusa para aceptar esos sobornos.

Pero claro, meterse con el poderoso mundo de la información es meterse con las más altas esferas políticas  empresariales y económicas, no solo del un país, sino del mundo entero. Y precisamente por eso nadie se atreve a saltarse las normas so pena de ser vetados por los medios, lo mismo que sucede en el caso contrario.
Ya se sabe que el mejor arma es precisamente el control de la información, y a nadie le gusta que le dejen apartado, es más, no pueden permitirse ese lujo. Quedar fuera de ese juego es quedar fuera del poder y de la circulación.

¿En que lugar quedan los periodistas? Esos profesionales que a veces hacen malabares para conseguir informaciones más que comprometedoras, que bien les podría suponer algún prestigioso premio por su labor, quedan eclipsados por los chantajes.
¿Que lugar ocupa la opinión pública? Parece que este asunto es tomado como algo que tiene que pasar y no se puede cambiar, visto que se sigue pagando por consumir esos medios que en vez de informar simplemente publicitan a sus chantajistas.
Algunos se asustan cuando algún medio saca a la luz datos sensibles, no se dan cuenta que quizá esté informando de verdad en vez de hacer el favor a chantajistas.
Si a esos medios de supuesta información tanto les duelen los vetos ¿no va siendo hora de que el público los vete para que en vez de servir de voceros de sus chantajistas empiecen a ser verdaderos medios de información?

Seguramente estas líneas serian vetadas de inmediato si se enviasen a algún medio para denunciar tales chantajes. Seguramente ningún medio de comunicación hará nada para solucionar el grave problema que atenta contra el derecho a la información.
No me molesto en enviar estas líneas a ningún medio, aunque nunca he vetado a nadie para publicarlo. Por eso espero que las últimas afirmaciones no se cumplan, aunque dicen que la esperanza es lo último que se pierde, pero en casos como es bastante probable que ese dicho no sirva de mucho.
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